0

¿Quién es el último?

Artículos de opinión

Después de meses negando la mayor, al final se confirma que los hospitales de Villarrobledo y Tomelloso pasan a manos privadas. Y esfuerzos no han escatimado, ni el Gobierno regional ni los alcaldes del PP, para ocultarlo y negarlo una y otra vez. Y mi pregunta, como cualquier ciudadano se puede plantear es, si este cambio de gestión de los hospitales no va a repercutir en la atención a los pacientes, ¿por qué se han empeñado durante todo este tiempo en negarlo?

Y una vez cerrado el negocio con los hospitales, ahora es el turno de los centros de salud de la comarca, entre ellos el centro de salud de Las Pedroñeras, que muy probablemente será gestionado por la misma empresa que se quede con los hospitales, como así reconoce el mismo gerente del SESCAM, Luis Carretero. Deber ser que el negocio no era lo suficientemente atractivo para las empresas adjudicatarias a las que, en un alarde de “generosidad”, la Consejería de Sanidad ha decidido ofrecerles también los centros de salud de la comarca para redondear el contrato.

Después de proponer el cierre de numerosos Puntos de Atención Continuada en la provincia de Cuenca, lo que conocemos como urgencias, para derivarlos a centros de salud que ahora serán privatizados, además de desmantelar selectivamente servicios de los hospitales y reducir drásticamente su plantilla, todas las pistas indican lo mismo: un cambio del modelo de la sanidad pública y universal hacia una sanidad privada. Se trata, en definitiva, de transformar lo que hasta ahora ha sido un derecho de todos los ciudadanos, en un negocio para unos pocos. Utilizar las infraestructuras públicas, que se han construido con el dinero de todos los ciudadanos, para proyectar un negocio con el que se lucren unos cuantos.

Y una vez que se ha abierto el filón de la sanidad, el panorama que se presenta es el siguiente: una sanidad de calidad para unos y una sanidad de segunda división para la inmensa mayoría. Los que tengan suficientes recursos económicos disfrutarán de una sanidad de calidad y los que no…Porque no nos engañemos, el objetivo de una empresa privada, por definición es el de obtener un lucro, unos beneficios, sea cual sea su actividad.

Es muy típico de la derecha de nuestro país considerar conceptos, como en este caso la sanidad, en términos de rentabilidad económica, como si de una fábrica de zapatos se tratase, en lugar de hablar de rentabilidad social, que es lo que mejor se ajusta a la hora de defender un derecho básico y elemental de todas las personas. Y no estoy diciendo con esto que no se procure una optimización de los recursos destinados a la sanidad; como en todos los ámbitos se debe procurar dar los mejores servicios intentando que el coste sea el menor posible. A lo que me estoy refiriendo es a que debe prevalecer siempre la salud y la vida de los ciudadanos ante los beneficios generados de esa situación.

Desde estas líneas quiero reivindicar algo en lo que creo sincera y profundamente: la sanidad debe ser, como hasta ahora ha venido siendo gracias al trabajo y esfuerzo de muchas personas, un derecho básico de todas y cada una de las personas de mi país, de mi región, de mi pueblo. Una sanidad pública, gratuita y de calidad, en la que todo el mundo siga entrando por la misma puerta, independientemente del dinero que posea. Una sanidad en la que la pregunta “¿quién es el último?” solo tenga sentido en la puerta de la consulta de nuestro médico de cabecera.

 

Antonio Israel Olmo Castillo

Portavoz Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Las Pedroñeras

 

About author / Redacción

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site is protected by WP-CopyRightPro